Mi hijo no quiere biberón

047La maternidad está llena de decisiones. Constantemente hay que decidir y no tenemos un manual para hacerlo, cada uno lo hace lo mejor que sabe o puede  y no  sabemos si lo que creemos que será mejor para nuestros pequeños realmente lo será.

Desde que me quedé embarazada de mi segundo hijo Ekai pensé que me gustaría darle pecho y así lo hice. Al principio no fue fácil, tuve grietas, el peque no acababa de cogerse bien… pero finalmente conseguimos instaurar la lactancia materna.  A los 6 meses empezamos la alimentación complementaria. No había manera de que comiese nada triturado y tampoco quería biberón. Nos escupía sin compasión toda la comida sobretodo la fruta. Probamos a darle la fruta y la verdura a trozos y parecía que así teníamos mejores resultados pero no era nada del otro mundo… Por suerte el pecho le mantenía con buen peso.

Probamos bastantes biberones y finalmente conseguimos que lo cogiera uno de dr Browns,  siempre que no se lo diera yo y que no me viera. La que lo consiguió, fue mi madre a base de insistir. Y no sabéis el alivio de poder dejarlo sin tener que estar controlando el tiempo.  Así que si me preguntáis el truco, en nuestro caso fue la perseverancia y paciencia, que no tenga cerca el pecho a la hora de tomar el biberón y encontrar uno que se adapte al bebé y que simule lo máximo posible al pecho.

Antes de irse a dormir le dábamos  un biberón con cereales, de ésta manera conseguíamos dos  cosas,  que durmiese mas rato seguido e ir preparando el terreno para cuando llegara el momento del destete.

Así fuimos avanzando y cada vez aceptaba mejor el biberón. Pero claro, ahora teníamos que enfrentarnos a otro cambio, pasar al vaso. Yo siempre he pensado que prefiero hacer las cosas de manera gradual por lo que primero pasaría del biberón al vaso de aprendizaje. Encontré una tetina  similar a las de los vasos de aprendizaje . De hecho era un kit de transición de dr.Browns, se llama kit de transición 2 en 1 y permitía que el peque pasara casi sin darse cuenta del biberón al vaso de aprendizaje.  Cómo seguramente sabréis, los biberones de dr Browns son conocidos por que tienen un sistema de ventilación que va muy bien para que los bebés no ingieran aire y de esa manera evitarles cólicos. Además simulan el flujo de la lactancia materna, y yo creo que por eso fue el primero que cogió Ekai.

Pues bien, cuando consideras que el bebé está listo para el cambio, lo único que hay  que hacer es  quitarle  el sistema de ventilación al biberón options y ponerle la tetina de boca ancha de silicona. En nuestro caso no tuvimos ningún problema, Ekai lo cogió como si nada y ahora es la que solemos utilizar. Y le ayudó muchísimo porque los vasos de aprendizaje también los acepta muy bien!

Os dejo con algunas fotitos del otro día en las que se ve al peque tomándose su “bibi”

 

Gracias por leerme.

Podéis seguirme en instagram e.al.cuadrado

 

108

092

 

070067

030034058

001

 

Anuncios

Un año. Ya?

606El pasado uno de Septiembre, fue el primer cumpleaños de mi hijo pequeño Ekai.  No sé cómo es posible que haya pasado tan rápido el tiempo. El primer año de Enzo, se me pasó rápido, pero no tanto. Me da la sensación de que lo disfruté mucho más, de que saboree cada momento. En cambio ahora, tengo la extraña sensación de haber aparecido en este instante de repente, y no haber vivido el mes a mes de mi hijo. Digo extraña porque he estado ahí con él en todo momento. No puedo dejar de pensar en el porqué de esa sensación y lo único que se me ocurre es que mi atención no estaba focalizada al cien por cien en él. Mis pensamientos estaban, y están, divididos en mis dos hijos y supongo que eso se nota. Además de que muchas cosas ya no eran nuevas, y parece que eso también afecta en la percepción del tiempo. Cuando algo se vuelve rutina los días corren más rápido.
En este último año creo que he aprendido más que en toda mi vida y admiro más que nunca a las madres que tienen más de un hijo y lo llevan todo a la perfección, bueno y a las que sólo tienen uno también, para que nos vamos a engañar. A día de hoy todavía me cuesta mucho organizarme con los niños, quiero hacer muchas cosas y la verdad ya no es que me falte tiempo, que también, es que me faltan fuerzas. Cuando tengo un momento mi cabeza piensa en todo lo que tengo que hacer pero mi cuerpo me pide a gritos que me siente, que descanse.
Os decía que he aprendido más que nunca por que he tenido que tirar muchos ideales a la basura, ideales como el de que no voy a gritar a mis hijos, no les voy a castigar, no perderé la paciencia, siempre voy a escucharles, etc… (en otro post os detallaré más si os apetece).Cuando no haces lo que crees que esta bien, generas una sensación de culpa y es muy difícil vivir con ella y en este año he aprendido ,aunque aún me queda camino, que antes de ser cualquier cosa, somos humanos y cometemos errores y hay que aceptarlo.

En fin, no quiero enrollarme más. Os enseño unas fotos smash cake que hicimos con Carol de Peso pluma photography. Nos lo pasamos genia. Cuando a una persona le gustan los niños se nota. No es fácil hacerles fotos a los peques y más cuando hay tarta por medio jajaj.
El resultado nos encantó. Como del cumpleaños de Enzo al de Ekai hay 15 días de diferencia aprovechamos para hacerles fotos a los dos juntos y hay algunas que son muy tiernas. Espero que os gusten tanto como a mí.

Los culottes y coronas que llevan los peques son de Carminitta culotte.

Gracias por leerme! Podéis seguirme en instagram e.al.cuadrado

Maika.

FECUNDACION IN VITRO (LA OTRA CARA)

LirolaCusso_Maika_125La maternidad es una faceta que la mayoría de las mujeres quieren experimentar. Para algunas es muy fácil quedarse embarazada mientras que a otras les cuesta horrores. Se dice que se tiene algún problema cuando se intenta concebir durante un año y no hay resultados positivos.
Las mujeres solo tenemos un período de aproximadamente 24 horas en cada ciclo menstrual para concebir, que es cuando el óvulo liberado queda viable. Saber encontrar ese momento puede resultar costoso. Pero en ocasiones incluso encontrando este período no se produce el embarazo porque existe algún problema. Es en este caso, es cuando se acude a la ciencia y a los métodos “artificiales” para conseguir el positivo.

Hoy os quería hablar sobre la fecundación in vitro pero desde otro punto de vista, no desde la perspectiva de una mujer que quiere quedarse embarazada, sino la de una amiga entrometida.

Hace un par de años:
-Chicas cómo vais? Comemos mañana?
Y lo que se planteaba cómo una comida normal entre amigas en la que cada una nos ponemos un poco al día, chismorreamos y pasamos un buen rato, vino con bombazo! Mi amiga  estaba embarazada!! Me, (nos) alegramos muchísimo! Pero justo cuando nos calmamos soltó otro bombazo. Había sido in vitro.
Instantáneamente mi cabeza se puso a dar vueltas, in vitro? Entonces lleva tiempo intentando ser madre? Y yo no lo sabía? Desde cuando? Porqué? Lo habrá pasado muy mal? Cuántas cosas hay de ella que no sé? Y por qué no me lo ha contado?
De repente, la sentí tan lejana, tanto que me parecía una desconocida. Sin querer me sentí engañada. Quién era esa extraña que estaba frente a mí? Desde luego no era la que yo consideraba una de mis mejores amigas con la que hablaba de todo sin tapujos.
Sin poder evitarlo, la conversación tomó un sentido equivocado en el que yo no dejaba de reprochar. En ese momento no entendía nada y recuerdo como si fuera ayer lo mal que me sentí. No sólo por esta sensación de distanciamiento sino porque instantáneamente me vinieron a la cabeza toda una serie de comentarios que yo había hecho sin conocer su situación y que evidentemente no habría hecho de haberlo sabido.
Por aquel entonces yo estaba embarazadísima de Enzo mi primer hijo y no hacía más que insistirles a todas mis amigas que se pusieran a ello porque yo estaba tan y tan feliz que deseaba que vivieran lo mismo que yo.
Todos creemos que conocemos la vida de nuestros amigos, yo la primera. Creía que tal y cómo me decía mi amiga todavía no les apetecía ser padres. Y me había pasado el embarazo hablando de lo feliz que estaba, de las cositas que le había comprado al bebé, de cómo me lo imaginaba… Hablaba como una embarazada feliz. Ay! cuantos comentarios desafortunados le habré hecho y ella siempre guardando la compostura.
Normalmente intento evitar comentarios intrusivos tipo a: por que una pareja no se ha casado, si van a tener más hijos, que planes tienen de futuro, etc. Pienso que cada uno es libre y no tiene por que dar explicaciones. Pero cuando se trata de alguien muy cercano no creo que sea dar explicaciones sino compartir tus pensamientos, tus intenciones, tus emociones… porque al fin y al cabo que es la amistad sino compartir?

Como decía la conversación tomó un rumbo equivocado, en lugar de centrarnos en que estaba embarazada nos centramos en lo que nos había ocultado y no sabéis como me arrepiento de que así fuera. Pero al final somos humanos y muchas veces nos dejamos llevar por las emociones. El caso es que no estábamos empatizando nada con ella. Hacía nada que se acababa de enterar de que por fin estaba embarazada después de años de lucha. Y al decírselo a sus amigas con toda la ilusión reaccionan así? Después de todo lo que ha sufrido?
A día de hoy sigo pensando en que debería habérmelo contado, soy su amiga yo también quería estar ahí cuando lo pasaba mal, pero al mismo tiempo lo entiendo y entiendo su razonamiento para no hacerlo.
Es muy duro enfrentarte a un choque entre tus expectativas y la realidad y más con algo de esta envergadura. Siempre te has imaginado que va ha ser fácil lo de tener hijos, y si luego llega el día y no es así, es difícil de asimilar. Empieza a convertirse en una obsesión y la vida de la pareja gira en todos los sentidos entorno a cómo convertirse en padres. A nivel emocional todo depende de las esperanzas de éxito que se tengan , a nivel económico se hacen grandes sacrificios para reunir el dinero necesario para los tratamientos. Y después de todo esto si todavía tienes que aguantar a la familia y amigos preguntando cada día, apaga y vámonos. Por eso mi amiga decidió no contar nada porque no quería que a parte de la pareja todo su mundo “exterior” también girara entorno a eso y pasar su preocupación a los demás. Dice que prefería aguantar según que comentarios (que como os podéis imaginar según en que fase del tratamiento se encontrara sentaban mejor o peor) a tener a todo el mundo pendiente de ella y en modo tabú (conteniendo según que comentarios).
Han sufrido mucho, durante tres años se ha sometido a dos inseminaciones artificiales y tres fecundaciones in vitro. Dos intervenciones, mucha, muchísima medicación, miedo, nervios ,incertidumbre, miles de euros invertidos. Nada de viajes, nada de comprar el coche que gusta, nada de piso caro, nada de boda, hay que ahorrar. A todo esto sumarle comentarios que no van con maldad pero que duelen, ver cómo tus amigas se quedan embarazadas y son felices y tener que guardar este sufrimiento para ti. Qué duro, qué valiente.

Por mucho que lo creamos la única vida que conocemos es la nuestra y a veces ni eso. A mí como lección me queda que cada uno ve desde un cristal diferente y que jamás puedes juzgar sin conocer, que cada uno actúa lo mejor que puede y eso no significa que sea lo que tu quieres o esperas . No hay que dar nada por hecho y todos en general tenemos que aprender a ver más allá de las palabras.

Amiga si me lees, lo siento, te quiero.

Aprovecho para enseñaros algunas fotos que me hizo Lirola & Cussó durante mi segundo embarazo.

Gracias por leerme. Podéis seguirme en instagram e.al.cuadrado

Maika.

 

 

LO QUE NO TE CONTARON DEL SEGUNDO EMBARAZO

537
Hoy me apetece compartir mi experiencia al convertirme en madre de dos.
Sí, porque antes de tener a Enzo mi primer hijo, leí muchísimo acerca de la maternidad y los cambios que conllevaba. Leí a muchas madres explicando lo duro de tener un hijo y cómo les había cambiado la vida. Pero con mi segundo hijo, no me sentía tan inexperta y la verdad no leí nada.

Mi experiencia con Enzo fue tan tan y tan buena, que sinceramente no entendía a esas madres que tanto se quejaban. Enzo era un bebé que dormía toda la noche del tirón, comía muy bien, le gustaba bueno y le gusta todo tipo de alimentos. Yo me sentía muy realizada dedicándole la mayor parte de mi tiempo (pasado el tiempo de maternidad también trabajaba fuera de casa) exclusivamente a él, a enseñarle cosas, a jugar, a pasear. La verdad que todo, absolutamente todo recobraba una ilusión especial al hacerlo con él.

Desde siempre he pensado que de la misma manera que yo y mi hermana, me gustaría que mis hijos se llevasen poco tiempo ya que así podrían disfrutar de todo juntos. La gran mayoría de mis recuerdos de infancia son con ella y me gusta que así sea. Además como padres mi idea era que sería más fácil si las edades de los niños eran parecidas.
De esta manera llegó el segundo embarazo en el que estaba muy ilusionada y en el que ya desde el principio empecé a notar gran diferencia con el primero, y no me refiero a mi estado físico sino más bien a cómo la gente reaccionaba al decirlo.
Cuando dices por primera vez que estás embarazada la gente se ilusiona muchísimo y cuando lo dices por segunda vez parece que la ilusión ya no es la misma. Igual porque ya te ven como madre y no es una novedad.
Si no tienes expectativa o no tienes con qué comparar igual esto puede parecer lo normal, pero si tienes las expectativas del primero, estas reacciones te marcan y sin querer te planteas muchas cosas. Te planteas si no les hace ilusión, si no van a querer a tu hijo, si no te quieren a ti, y mil cosas más. También hay que contar que las hormonas están en pleno apogeo.
Pero todo estos pensamientos se agravan cuando ves que para tu primer hijo todo el mundo se moría de ganas por regalarte cosas para él y en cambio para el segundo prácticamente nadie ni se molesta. Que la mayoría de la gente te preguntaba a diario que tal te encontrabas y parece que ahora ni existes. Que cuando te encuentras mal, casi ni te puedes quejar porque claro según la gente ya sabías lo que era estar embarazada.
Incluso tu pareja actúa de diferente manera. Parece que el miedo a lo desconocido , a no saber que hacer es lo que nos mueve a actuar, y en este caso creer que ya sabíamos lo que era tener un bebé, nos hizo relajarnos en el sentido de que no dábamos la misma importancia a las cosas relacionadas con este segundo embarazo.
Ahora lo de tumbarte y relajarte es una utopía, por si no te acordabas eres madre y tu hijo no te deja ni a sol ni a sombra.
Cansada, muchas veces sin dormir, con una casa y una barriga a cuestas sigues siendo madre y por nada quieres que a tu hijo le falte tu atención.
La verdad a mi me venía muchísimas veces a la cabeza una escena de la película Apocalipto en la que una mujer embarazada daba a luz dentro de un foso lleno de agua y con su hijo mayor en brazos y pensaba en lo afortunada que era, ya no se me hacía tan grande toda esta situación.
La habitación, la ropita, la bolsa del hospital, ya no urge tanto como con el primero porque has aprendido que al final nada de eso era tan importante.
Pero claro al final te llegan las prisas por tenerlo todo listo igual.
Recuerdo que las últimas semanas tenía un miedo terrible, no al parto, si no a cómo íbamos a llevar eso de ser cuatro en casa porque Enzo era muy dependiente de mi y yo no iba a poder estar por él, y me angustiaba. Día sí, día también me venía a la cabeza este pensamiento y para frenarlo intentaba fomentar su autonomía e intentar derivar esa dependencia (normal para un niño que acaba de cumplir dos años)hacia mi marido, pero la verdad que se quedaba en el intento porque el niño no estaba por la labor.


Al final llega el día nace tu segundo hijo y tengas miedo o no ahí está. Y te das cuenta de que no te acuerdas de dar el pecho, no te acuerdas de coger a un bebé, ni de vestirlo, ni de los cuidados del ombligo, y ya no te sientes tan segura como creías. Este bebé no duerme toda la noche, tu marido no puede estar mucho por ti porque está aprendiendo a pasar mucho mas tiempo con tu hijo mayor. Y estáis solos tu y tu bebé al que no dejas de mirar porque no
asimilas que sea tu hijo. Cómo es posible que ya tengas dos hijos? Si sigo siendo yo? Sí soy yo pero con mucha más responsabilidad.
Las visitas de los familiares y amigos son totalmente diferentes con este segundo bebé, la mayoría no cambia ni uno solo de sus planes para venir a verlo, al fin y al cabo no es una novedad que tu tengas un bebé. De hecho a día de hoy hay “amigos” que aún no conocen a Ekai y va ha cumplir 9 meses.
Pero van pasando los días y poco a poco te haces a la situación, aun que yo me sentía muy culpable cuando mi hijo mayor me reclamaba y no podía prestarle toda la atención, o cuando el pequeño lloraba porque tenía hambre o sueño y tenía que esperar porque estaba atendiendo al grande. Cuando tienes un solo hijo sabes que él va por delante de todas las cosas pero cuando tienes dos, según la situación tienes que anteponer a uno u a otro y aprender a hacer eso es muy duro. Como madre no te gusta ver a tus hijos llorando o pidiendo tu atención y no poder dársela.
A pesar de todo esto, a pesar de que todo lo que conlleva tener un bebé no sea igual en el segundo que en el primero, lo que si es igual es que cuando te mira sientes esas cosquillas en el estómago y parece que se te pare el corazón, te pasarías las horas mirándole, acariciando su cabecita, dándole besos y abrazándole. Cuando te dedica una sonrisa sabes que todo a valido y valdrá la pena porque no hay nada más bonito que tener un hijo o en este caso dos. Y aquí llega la famosa frase de que el amor no se divide, se multiplica y tu sientes que no puedes pedir nada más a la vida. Y sé que aunque los comienzos son duros en cuanto empiecen a jugar juntos, tener dos hijos seguidos será lo mejor que podríamos haber hecho. Un hermano es un compañero de batallas para toda la vida.

Muchísimas gracias por leerme, Maika.
Podéis seguirme en instagram e.al.cuadrado

Bienvenidos

Por fin, por fin me he decidido a crear mi blog. En este primer post me gustaría explicar un poquito quién soy y el porqué he creado este espacio. Muchos me conocéis por Instagram aunque es una herramienta muy sintética y espero poder explayarme un poquito más aquí y que me conozcáis mejor.

La verdad es que llevaba bastante tiempo con la idea de abrir un espacio en el que poder plasmar todos esos pensamientos que parece que se pierden si no se escriben, además de compartir experiencias, hablaros sobre temas relacionados con la maternidad, con la psicología y un poco sobre la marcha. Aquello que me parezca interesante para mi rinconcito se vendrá.

Soy Maika, tengo 28 años y soy mamá de dos bebés, Enzo (Agosto 2014) y Ekai (Septiembre 2016), siempre quise ser madre joven y tener hijos seguidos y por suerte lo he conseguido.
Escogí este nombre “E al cuadrado” como algunos os habréis imaginado, porque el nombre de mis dos hijos empieza por e, de ahí e por dos y “E al cuadrado”.
Para los que queráis conocerme un poco más os diré que soy de Terrassa situada en Barcelona y que acostumbro a llevar una sonrisa puesta y a sacarle el lado positivo a las cosas. Quizá mi profesión haya contribuido a ello (soy psicóloga).Tengo unos valores muy arraigados, me molestan profundamente las injusticias, las personas hipócritas y creo en la igualdad de las personas y el respeto hacia los animales y el planeta. Soy una soñadora e intento convertir esos sueños en metas .Adoro a mi familia y a mis amigos, cuando alguien se convierte en mi amigo lo hace para siempre. Me apasionan las fotografías y soy adicta a ellas, quizá porque pienso que el ahora dura muy poco y hay momentos que me gusta revivir aunque sea un instante.

Hace ya doce años encontré a mi medio limón como yo le digo y la verdad nos hemos hecho el uno al otro , hemos madurado juntos y nos entendemos con una mirada. No todo ha sido un camino de rosas pero ha día de hoy puedo decir que me siento orgullosa de todo lo que hemos conseguido juntos. Un día os explicaré nuestra historia que para mi tiene magia! (aunque quizá sea porque es la mía!)
Como os decía soy psicóloga y además trabajo en una tienda de ropa. Desde siempre me ha gustado mucho la moda y la decoración. Intento estar rodeada de cosas bonitas, pienso que la vida es muy corta para estar con personas o en sitios que no te gusten.
Soy un culo inquieto, siempre estoy haciendo algo, cambiando cosas, me gusta experimentar y aprender, de ahí que me encante viajar y descubrir sitios.
Mi frase es vive cada momento cómo si fuese el último, porque nunca sabes si realmente lo va a ser.
Así que a vivir y ser feliz! Hasta otro día! Un besazo y gracias por leerme!
Fotos realizadas por lirola & cussó.
Podéis seguirme en instagram e.al.cuadrado